Entrevista con una consultora de selección: cómo funciona

JobRise Team7 min read

Te escribe una empresa que no conoces y te cita para una entrevista, pero no es donde quieres trabajar: es una consultora de selección que gestiona la vacante por encargo. Eso cambia bastante las cosas, así que conviene saber cómo funciona antes de colgar.

La primera confusión es sobre quién trabaja para quién. La consultora la contrata la empresa cliente, y es esa empresa quien paga sus honorarios. Tú no pagas nada, nunca. Si te lo piden, hay algo raro.

Qué hace exactamente una consultora#

Una consultora recibe el encargo de una empresa para cubrir un puesto, filtra candidatos, hace entrevistas, presenta una lista corta y a veces acompaña hasta la firma del contrato. El modelo cambia según el encargo: hay consultoras que cubren puestos masivos y otras que buscan perfiles directivos con más calma.

El headhunter es quien busca activamente. No espera a que llegues por la web: te localiza por LinkedIn, por referencias o por su propia base de datos. Si te contacta alguien así, casi siempre es porque tu perfil encaja con algo que ya tiene entre manos.

No confundas consultora con ETT. Distinto modelo, distinta lógica.

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Por qué a veces no dice el nombre del cliente#

Lo normal es que no te diga para qué empresa trabaja, porque la empresa quiere controlar quién sabe que está contratando, sobre todo si la vacante es para reemplazar a alguien que sigue ahí. También evitan que te postules por tu cuenta y se salten a la consultora, lo cual les deja sin encargo.

Es incómodo, pero es legal y frecuente. Puedes preguntar por el sector, el tamaño, la ciudad y el tipo de negocio, y con eso suele bastar para decidir si te interesa seguir. Si sueltas un "dime ya el nombre o me voy", pierdes una conversación que te podía servir.

Qué evalúa en esa primera entrevista#

El reclutador externo mira tres cosas: si tu perfil encaja con lo que pide el cliente, si sabes explicar lo que haces y si vas a llegar al final sin descolgarte. Los tres puntos pesan igual, porque su reputación depende de presentar candidatos que se mantengan en el proceso y acepten la oferta.

Habla con números concretos y con contexto. No digas "me encargaba de ventas": di qué vendías, a quién y qué margen de maniobra tenías. Si gestionaste un equipo, di cuántas personas y en qué país, porque eso cambia por completo lo que el reclutador puede vender a su cliente.

Ejemplo de cómo reescribir una frase de tu CV antes de la entrevista:

  • Antes: "Responsable de la atención al cliente".
  • Después: "Responsable de un equipo de 6 personas en atención al cliente para la región andina, con reducción del tiempo de respuesta de 48 a 12 horas en 2024".

Ese segundo nivel de detalle es lo que hace que el reclutador pueda defenderte ante su cliente, y es justo lo que mira cuando decide a quién presenta y a quién deja para otro encargo. Antes de mandar tu candidatura, pasa el CV por un chequeo ATS gratis, porque muchas consultoras usan herramientas de filtrado antes de mirar los ojos.

Qué contarle y qué preguntar#

Tú también entrevistas, y una buena consultora responde con claridad y sin rodeos. Si se pone evasiva con algo básico, eso ya te da información sobre cómo será el proceso después.

Preguntas que conviene hacer en esa primera llamada:

  • Rango salarial de la vacante, o al menos la banda que maneja el cliente.
  • Motivo de la vacante: crecimiento, reemplazo o proyecto nuevo.
  • Cuántas fases tiene el proceso y quién decide en cada una.
  • Cuándo piensan dar respuesta y cómo se comunican.
  • Si el contrato lo firma la empresa cliente o hay una intermediación.

Sobre el dinero, pide siempre el rango. Si te dicen "depende", pregunta cuál es la banda más alta que el cliente ha aceptado pagar para ese puesto, porque eso te sitúa en el techo real sin sonar agresivo. Los importes varían mucho según el país, el sector y el tipo de contrato, así que confirma siempre en el convenio que te corresponda o en la fuente oficial.

Cuando hables de tu salario actual o esperado, da un rango y justifícalo. Algo así: "Estoy buscando entre X y Y, según las responsabilidades del puesto y el esquema de beneficios, porque en mi rol actual manejo el presupuesto de toda la región". Suena razonable y deja espacio para negociar.

Nunca des tu número por debajo del mínimo que aceptarías. Después cuesta subirlo.

Cómo mantener la relación aunque no te elijan#

La mayoría de los procesos no terminan en oferta, y eso no significa que la conversación se acabe, porque la consultora puede volver a llamarte en tres meses con otro encargo que encaje mejor contigo. Un mensaje breve de agradecimiento y una nota sobre lo que te interesaba basta para dejar la puerta abierta.

Guarda el contacto de quien te entrevistó y añade un detalle concreto de la conversación. Cuando vuelvas a escribir, no digas "recuérdame": di "hablamos en marzo del puesto de responsable de logística en Valencia". Así te ubican en dos segundos.

Si te descartan, pregunta con calma qué perfil eligieron y en qué puedes mejorar, porque no todas las consultoras responden pero las que lo hacen te dan información que no consigues por tu cuenta. Luego pasa página, no te quedes esperando.

Señales de falsas consultoras#

Aquí hay que ser tajante. Una consultora de selección nunca te pide dinero por inscribirte, por formarte, por gestionar papeles o por cualquier otro concepto. Si te lo piden, corta la conversación.

Otras señales que delatan algo raro:

  • Te prometen un puesto o un salario garantizado sin entrevista formal.
  • Te piden datos bancarios o copias de documentos antes de una entrevista real.
  • El correo viene de un dominio gratuito y no de una web con información clara.
  • Te presionan para que decidas hoy mismo.
  • No te dan un nombre, un teléfono fijo ni una dirección verificable.

Si tienes dudas, busca la empresa en internet y compara la información con lo que te dicen, y desconfía si la web no tiene más que un formulario sin nombres, sin dirección y sin forma de llamar. El dinero nunca sale de tu bolsillo. Punto.

Dónde mirar y cómo moverte#

Empieza por las ofertas de empleo para ver qué tipo de puestos se están moviendo y con qué lenguaje se describen, porque te ayuda a reconocer qué pide el mercado antes de hablar con nadie. Si estás enfocado en España, revisa también los empleos en España, ya que las condiciones y los formatos de contrato cambian bastante respecto a otros países.

Cuando el reclutador te pida el CV, tenlo listo y revisado, y si quieres entender mejor cómo te perciben en cada fase te sirve leer cómo destacar en un proceso de selección, que va bastante más allá de esta primera llamada.

Preguntas frecuentes#

¿La consultora me cobra algo por entrevistarme o presentar mi candidatura?

No. La consultora cobra a la empresa cliente que contrató el servicio de selección, y ese es el único flujo de dinero que existe. Si alguien te pide un pago, es una estafa.

¿Es normal que no me digan el nombre de la empresa?

Sí, sobre todo al principio y más si la vacante es confidencial. Pregunta por el sector, la ciudad y el tipo de empresa, y decide con esa información si te interesa continuar.

¿Qué hago si no me dan un rango salarial?

Insiste con educación y pide la banda más alta que el cliente haya aceptado para ese puesto. Si siguen sin dar números, valora si quieres invertir tiempo en un proceso sin esa información.

¿Cuántas fases suele tener un proceso con consultora?

Depende del encargo, pero lo habitual es una entrevista con la consultora, una o dos con la empresa cliente y a veces una prueba técnica. Pregunta el recorrido completo en la primera llamada.

¿Puedo postularme por mi cuenta a la empresa si sé cuál es?

Puedes, pero si la consultora ya te presentó al cliente, eso suele complicar la relación y a veces la contratación. Mejor aclara con la consultora cómo quieren gestionarlo antes de dar ese paso.

Envíaselo a quien tenga la entrevista esta semana.