Referencias laborales: cómo ponerlas y a quién pedirlas
Te han llamado para la entrevista final y ahora el reclutador te pide referencias. Y tú no sabes si ponerlas ya en el CV, esperar a que las pidan, o escribir "disponibles bajo petición" y rezar.
Tranquilo. No es un examen. Es una parte más del proceso, y la mayoría de la gente la improvisa. Vamos a ordenarlo.
Cuándo poner referencias en el CV y cuándo no#
En España casi nadie pone referencias en el CV. La norma no escrita es que el reclutador las pide al final, cuando ya te quiere contratar, y solo a dos o tres candidatos. Meter tres nombres y teléfonos en la primera página es ruido: ocupa espacio que usarías mejor para contar qué sabes hacer.
En Latinoamérica la cosa cambia. En México, Colombia, Perú o Argentina es más común ver el bloque de referencias en el propio CV, sobre todo en perfiles con poca experiencia o en procesos de empresas medianas que no tienen un equipo de RRHH grande. Ahí sí tiene sentido incluirlo.
Mi consejo: pon "Referencias laborales: disponibles bajo petición" como una línea al final, o no pongas nada. Y ten la lista preparada en un documento aparte, lista para mandar en cuanto te la pidan. Si quieres reforzar el resto del CV antes de mandarlo, pásalo por el chequeo ATS gratis para ver si algún sistema automático se está comiendo tus datos.
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A quién pedir las referencias#
El orden de mejor a peor es claro:
- Tu jefe directo, o el que más te supervisó día a día. Es la referencia que más pesa.
- Un cliente o proveedor con el que trabajaste seguido. Vale mucho si cambiaste de industria.
- El tutor de prácticas o el responsable de un proyecto fin de carrera. Sirve si tienes poca experiencia.
- Un compañero senior que vio tu trabajo de cerca. Vale menos que un jefe, pero sirve.
- Un jefe de hace más de cinco años. Solo si no queda otra, y avisa de que es antiguo.
Ojo con el jefe de hace diez años al que no le hablas desde entonces. La referencia fresca de un compañero gana a la referencia polvorienta de un director.
Cómo pedir permiso antes de dar un nombre#
Nunca des el nombre de alguien sin avisarle antes. Nunca. Porque si el reclutador llama y tu antiguo jefe dice "ah, sí, claro, ¿de qué año era eso?", la referencia se cae.
Mensaje que puedes copiar:
Hola Marta, ¿cómo estás? Te escribo porque estoy buscando trabajo en [área] y me han pedido referencias de mis últimos empleos. Me encantaría poner tu nombre. ¿Te parece bien? Si te llaman, serían cinco minutos sobre cómo era trabajar conmigo en [proyecto o empresa]. Te cuento en qué estoy buscando por si te sirve de contexto. ¡Gracias!
Dos detalles que marcan la diferencia: menciona el proyecto concreto, y ofrece un contexto breve de a qué puesto aspiras. Así cuando el reclutador llame, tu referencia no improvisa.
Cómo prepararlas para la llamada#
Tu referencia no va a acordarse de todo. Dale munición. Un correo corto con tres o cuatro puntos, y ya está.
Un ejemplo real de lo que puedes mandarle:
Por si te preguntan: trabajé contigo de marzo de 2021 a junio de 2023, coordinando al equipo de dos personas y llevando la relación con [cliente]. Lo que más me gustaría que comentaras: que organicé el proceso de entregas y que el equipo llegó a tiempo en todos los hitos de 2022. El puesto es de responsable de operaciones, así que cualquier cosa sobre organización o gestión de equipos me viene genial.
Con eso tu referencia suena segura, concreta, y no se inventa nada. Es exactamente lo que un reclutador quiere oír.
Carta de recomendación frente a referencia telefónica#
La carta de recomendación es un documento firmado, con membrete si puede ser. La referencia telefónica es una conversación de cinco minutos. En España se usa casi siempre la telefónica. En Latinoamérica, la carta es más habitual, sobre todo en el sector público, en educación y en procesos de empresas grandes.
Carta para quedártela, llamada para el proceso. Si puedes conseguir las dos, mejor. Y si tu antigua empresa tiene un protocolo de referencias que solo confirma fechas y puesto, avísale al reclutador: "mi empresa anterior solo confirma datos de contrato, pero Marta, que era mi jefa directa, puede hablar contigo". Se agradece la transparencia.
Qué hacer si saliste mal de tu último empleo#
Lo primero: no inventes. Un reclutador que pilla una referencia falsa te descarta al momento, y el mundo es más pequeño de lo que parece.
Segundo, hay alternativas reales. Un cliente con el que llevabas la relación, un jefe de otro departamento que vio tu trabajo, o un compañero que ya no esté en la empresa. Tercero, si el conflicto fue con una persona concreta, puedes decirlo con calma: "con el director técnico no tuve la mejor relación al final, pero con Ana, que era la responsable de producto, trabajé muy bien y ella puede contarte cómo era mi día a día". Es adulto, y funciona.
Si estás en un caso complicado, las reglas de qué puede y qué no puede decir una empresa sobre ti varían según el país y el convenio aplicable. Revisa tu contrato y, si hace falta, consulta la fuente oficial correspondiente de tu país.
Formato ejemplo para tu lista de referencias#
Tres referencias bastan. Este formato es el que uso:
Marta Ruiz
Directora de Operaciones, Empresa X
Trabajamos juntas: marzo 2021 - junio 2023, fue mi jefa directa
Teléfono: +34 6XX XXX XXX
Email: [email protected]
Relación actual: buena, avisada y al tanto de mi búsqueda
La última línea es más útil de lo que parece. Te obliga a confirmar que la referencia sigue dispuesta a coger el teléfono.
Dónde buscar mientras preparas tus referencias#
De nada sirve tener las referencias perfectas si no estás mandando candidaturas. Echa un vistazo a las ofertas de empleo que hay abiertas ahora mismo, y si te interesa moverte a España, filtra por empleos en España para ver qué se pide en cada región.
Y si quieres dar el siguiente paso con la recomendación de alguien que ya trabajó contigo, te cuento cómo conseguir una recomendación que de verdad abra puertas, no solo un "sí, claro" educado.
Preguntas frecuentes#
¿Pongo referencias en el CV o no?
En España no, salvo que la oferta lo pida explícitamente. En Latinoamérica es más habitual, pero aun así la tendencia es a dejarlo para el final del proceso.
¿Cuántas referencias hay que dar?
Tres es el punto ideal. Dos si tienes poca experiencia, cuatro solo si el reclutador te lo pide por escrito.
¿Puedo poner a un amigo como referencia?
Puedo, pero que no se note. Si solo trabajaron juntos un mes en un verano, no cuela. Mejor alguien que haya visto tu trabajo durante al menos seis meses.
¿Qué hago si mi jefe anterior no quiere darme una referencia?
Busca a un cliente, a un compañero senior o a un jefe de otro departamento. Y si te preguntan por qué no está tu jefe directo, di la verdad con neutralidad: "ya no está en la empresa" o "prefiero que hables con quien vio mi trabajo diario".
¿La carta de recomendación sustituye a la referencia telefónica?
No del todo. La carta sirve como respaldo escrito, pero muchos reclutadores prefieren una llamada de cinco minutos porque es más fácil detectar entusiasmo real. Si puedes dar las dos, mejor.
Envíaselo a quien tenga la entrevista esta semana.