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Prácticas Remuneradas vs No Remuneradas 2026

JobRise Team17 min read

162 solicitudes por oferta, promedio de 2026.

Prácticas Remuneradas vs No Remuneradas 2026jobrise.io

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Estás mirando una oferta de prácticas y te acaba de dar ese mini bajón: “no remuneradas”, “ayuda al transporte”, “posibilidad de incorporación”, “gran aprendizaje”. Tú necesitas experiencia, sí, pero también pagar alquiler, comida, transporte y la vida normal que nadie menciona en las ofertas.

En 2026, elegir entre prácticas remuneradas y no remuneradas ya no es solo una cuestión de “meter cabeza”. Es una decisión laboral, económica y estratégica. Puede acercarte a tu primer contrato en BBVA, Telefónica, Inditex, Cabify o Glovo, pero también puede dejarte meses trabajando gratis sin una salida clara.

Vamos a verlo sin humo, como te lo diría alguien que ya ha visto demasiados CV, entrevistas y ofertas con frases bonitas.

Prácticas remuneradas vs no remuneradas: la diferencia real#

La diferencia obvia es el dinero. En unas cobras, en otras no. Pero la diferencia importante está en el valor que la empresa asigna a tu trabajo.

Cuando unas prácticas son remuneradas, la empresa suele reconocer que vas a aportar algo real. Puede que estés aprendiendo, claro, pero también vas a hacer tareas que sirven al equipo.

En prácticas no remuneradas, la empresa puede estar planteándolo como formación pura. El problema aparece cuando te piden responsabilidades normales de empleado, horarios completos, objetivos, entregas y disponibilidad, pero sin pagarte.

Qué suelen ser prácticas remuneradas

Las prácticas remuneradas son experiencias profesionales donde recibes una compensación económica. Puede ser una beca mensual, una ayuda fija, pago por horas o un salario de prácticas.

En España y muchos países de LatAm, lo habitual varía muchísimo según ciudad, sector y empresa.

Ejemplos reales habituales en 2026:

  • Prácticas en marketing o comunicación: entre €400 y €900 al mes.
  • Prácticas en finanzas, banca o consultoría: entre €700 y €1.200 al mes.
  • Prácticas en tecnología, datos o software: entre €800 y €1.500 al mes.
  • Graduate programs o becas más competitivas: pueden llegar a €18k, €24k o incluso más al año en empresas grandes.

En empresas como BBVA, Telefónica o Inditex, las prácticas suelen tener procesos más estructurados, tutor, objetivos y mayor probabilidad de continuidad si encajas. No siempre, pero suele haber más orden que en una pyme improvisando.

Qué suelen ser prácticas no remuneradas

Las prácticas no remuneradas son aquellas donde no recibes salario ni beca. A veces hay ayuda para transporte, comida o algún bono pequeño, pero no es un pago real por tu trabajo.

Pueden tener sentido si son muy cortas, muy formativas y compatibles con tus estudios. Por ejemplo, unas prácticas curriculares de pocas horas semanales, con un tutor que realmente te enseña.

El problema es cuando se parecen demasiado a un empleo encubierto:

  • Jornada de 6, 7 u 8 horas.
  • Responsabilidades del día a día del negocio.
  • Objetivos comerciales o de producción.
  • Poca supervisión.
  • “Necesitamos que seas autónomo desde el primer día”.
  • Promesas vagas de contratación futura.

Si ves varias de esas señales juntas, cuidado.

2026: por qué este tema importa más que antes#

El mercado laboral se ha vuelto más competitivo para perfiles junior. Hay más gente con grado, máster, bootcamps, certificados, inglés y proyectos personales.

Eso hace que muchas personas acepten casi cualquier práctica para tener experiencia en el CV. Las empresas lo saben.

A la vez, el coste de vida ha subido. Vivir en Madrid, Barcelona, Valencia, Ciudad de México, Bogotá, Santiago o Buenos Aires no es barato. Trabajar gratis durante 3 o 6 meses puede salirte muy caro, aunque la práctica “quede bien”.

La pregunta no es solo: “¿Me aceptan?”

La pregunta es: “¿Esta práctica me acerca de verdad al trabajo que quiero?”

El coste oculto de unas prácticas no remuneradas

Cuando trabajas gratis, no solo pierdes ingresos. También pierdes tiempo que podrías usar en otras cosas con retorno claro.

Por ejemplo:

  1. Buscar prácticas pagadas.
  2. Hacer proyectos para tu portafolio.
  3. Preparar entrevistas.
  4. Aprender herramientas concretas.
  5. Trabajar a tiempo parcial en algo que sí pague.
  6. Mejorar tu CV para pasar filtros ATS.
  7. Contactar recruiters en LinkedIn.

Si aceptas una práctica no remunerada de 30 horas semanales durante 6 meses, estás regalando unas 720 horas. Si valoras tu hora a solo €8, hablamos de €5.760 en tiempo de trabajo.

Puede que te compense si sales con experiencia potente, contactos y una oferta. Pero si solo terminas con “apoyo al departamento” en el CV, el precio es alto.

Cuándo unas prácticas remuneradas merecen la pena#

No todas las prácticas pagadas son buenas. Cobrar €600 al mes no justifica que te exploten, te ignoren o te pongan a hacer tareas sin sentido.

Una práctica remunerada merece la pena cuando cumple varias de estas condiciones.

1. Tiene tareas conectadas con tu objetivo profesional

Si quieres trabajar en data analytics, no te conviene pasar 6 meses copiando datos en Excel sin análisis real.

Si quieres entrar en marketing digital, busca prácticas donde toques campañas, SEO, email, CRM, paid media o analítica. No solo “crear contenido” sin estrategia.

Si quieres trabajar en recursos humanos, que haya screening, entrevistas, onboarding, employer branding o formación. No solo archivar documentos.

La remuneración importa, pero la experiencia concreta importa muchísimo.

2. Hay tutor y feedback

Una buena práctica tiene alguien que te guía. No necesitas que te lleven de la mano todo el día, pero sí que te expliquen expectativas y revisen tu trabajo.

Pregunta en entrevista:

  • “¿Quién sería mi tutor o responsable directo?”
  • “¿Cada cuánto recibiría feedback?”
  • “¿Qué aprendería en los primeros 30, 60 y 90 días?”
  • “¿Qué tareas haría una persona que ha tenido éxito en esta práctica?”

Si no saben responder, mala señal.

3. Existe posibilidad real de incorporación

La frase “posibilidad de incorporación” sale en muchas ofertas. Eso no significa nada por sí sola.

Lo que necesitas saber es:

  1. Cuántas personas en prácticas contrataron el año pasado.
  2. En qué puestos se incorporaron.
  3. Qué condiciones suelen ofrecer después.
  4. Qué criterios usan para decidir.

Una empresa puede decir “posibilidad” y contratar a 1 de cada 40. Otra puede tener un programa donde el 60% pasa a contrato junior.

No es lo mismo.

4. La marca tiene peso en tu sector

Trabajar en prácticas en BBVA puede ayudarte si quieres banca, finanzas, data, producto digital o compliance. Telefónica puede sumar si vas hacia tecnología, telecomunicaciones, ciberseguridad o ventas B2B.

Inditex puede abrir puertas en retail, operaciones, compras, logística, ecommerce o moda. Cabify y Glovo pueden darte experiencia en growth, operaciones, producto, customer experience o marketplaces.

La marca no lo es todo, pero puede hacer que tu CV pase mejor un primer filtro, sobre todo al inicio.

5. El pago cubre una parte real de tus gastos

No hace falta que unas prácticas te hagan rico. Pero si la empresa pide presencia física, jornada amplia y responsabilidad, la compensación debería ayudarte de verdad.

Como referencia práctica:

  • Menos de €300 al mes: suele ser ayuda simbólica.
  • €400 a €700 al mes: común en muchas prácticas, justo si vives con familia o compartes gastos.
  • €800 a €1.200 al mes: más competitivo para junior en sectores con demanda.
  • Más de €1.200 al mes: frecuente en tecnología, finanzas, consultoría o programas internacionales.

Si vives solo en una gran ciudad, incluso €900 pueden quedarse cortos. Haz números antes de decir que sí.

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Cuándo unas prácticas no remuneradas pueden tener sentido#

Voy a ser claro: trabajar gratis no debería ser la norma. Pero hay casos donde unas prácticas no remuneradas pueden servir si están bien elegidas y muy controladas.

La clave es que no te consuman y que tengan un retorno claro.

1. Son curriculares y obligatorias

Si tu universidad o centro te exige prácticas para graduarte, puede que no tengas mucho margen. En ese caso, intenta elegir la opción menos mala y más útil.

Busca prácticas donde:

  • El horario sea razonable.
  • El tutor sea accesible.
  • Las tareas estén relacionadas con tu carrera.
  • La duración no se alargue sin sentido.
  • No te pidan disponibilidad de empleado full-time.

Aunque sean obligatorias, no aceptes cualquier cosa sin preguntar.

2. Duran poco y tienen aprendizaje concreto

Unas prácticas no remuneradas de 4 a 8 semanas pueden ser aceptables si vas a aprender algo muy concreto.

Por ejemplo:

  • Participar en una campaña real de lanzamiento.
  • Ayudar en un rodaje o producción.
  • Apoyar en investigación para una ONG reconocida.
  • Trabajar con una herramienta que luego puedes mostrar.
  • Colaborar con un equipo experto que te dará feedback real.

La duración importa. Tres meses ya pesan. Seis meses gratis, salvo casos muy especiales, suele ser demasiado.

3. Te dan acceso a contactos difíciles

Hay sectores donde entrar es complicado: medios, cultura, cooperación internacional, moda, investigación, eventos, cine, música. A veces una experiencia corta puede darte contactos que no conseguirías de otra forma.

Pero cuidado con romantizarlo. El contacto debe ser real, no solo estar en una oficina con gente ocupada que apenas te habla.

Antes de aceptar, pregunta:

  1. “¿Con qué perfiles trabajaré directamente?”
  2. “¿Podré participar en reuniones o solo ejecutar tareas?”
  3. “¿Recibiré una carta de recomendación si el desempeño es bueno?”
  4. “¿Puedo usar proyectos en mi portafolio?”

Si todo es ambiguo, probablemente no hay tanto valor.

4. Puedes permitírtelo sin quemarte

Esto es importante. No todas las personas tienen la misma situación económica.

Si tú puedes hacer una práctica no pagada porque vives con familia, tienes ahorros o una beca, vale. Pero si eso te obliga a endeudarte, saltarte comidas o trabajar noches para compensar, la factura emocional puede ser enorme.

Tu carrera no se construye mejor por sufrir más. Se construye tomando decisiones sostenibles.

Señales rojas en ofertas de prácticas#

Hay frases que parecen normales, pero conviene leerlas dos veces.

Frases que deberían hacerte frenar

  • “Ambiente joven y dinámico”.
  • “Alta tolerancia a la presión”.
  • “Disponibilidad total”.
  • “Como si fuera tu propia empresa”.
  • “No miramos el reloj”.
  • “Posibilidad de remuneración futura”.
  • “Prácticas no remuneradas con alta responsabilidad”.
  • “Necesitamos a alguien autónomo desde el primer día”.
  • “Tareas administrativas y apoyo general”, sin más detalle.

No significa que todas sean malas, pero suelen esconder falta de estructura.

Señales rojas durante la entrevista

También puedes detectar problemas hablando con ellos.

Cuidado si:

  1. No pueden explicar qué harás cada semana.
  2. No hay tutor claro.
  3. Evitan hablar de horario.
  4. Se molestan cuando preguntas por remuneración.
  5. Te dicen que “aquí todos empezamos sacrificándonos”.
  6. Prometen mucho, pero no dan datos.
  7. El proceso es demasiado rápido y desordenado.
  8. Te piden empezar ya sin convenio, contrato o documentos.

Una empresa seria no se ofende porque preguntes condiciones. Una empresa seria entiende que estás tomando una decisión importante.

Cómo comparar dos ofertas de prácticas#

Imagina que tienes dos opciones.

Oferta A: prácticas no remuneradas en una startup pequeña, 30 horas semanales, marketing general, “posibilidad de aprender mucho”.

Oferta B: prácticas remuneradas con €800 al mes en una empresa mediana, 25 horas semanales, CRM y campañas de email, tutor asignado.

La B parece mejor, pero no solo por el dinero. Tiene tareas más concretas, horario más razonable y alguien responsable de tu aprendizaje.

Para decidir, usa esta tabla mental.

Valora cada oferta del 1 al 5

Puntúa estos factores:

  1. Remuneración.
  2. Relación con tu objetivo profesional.
  3. Calidad de tareas.
  4. Tutoría y feedback.
  5. Marca o reputación.
  6. Posibilidad real de incorporación.
  7. Horario y flexibilidad.
  8. Ubicación o remoto.
  9. Impacto en tu salud y energía.
  10. Potencial para portafolio o CV.

Suma. Si una práctica no remunerada no gana claramente en aprendizaje, contactos o marca, probablemente no compensa.

Pregunta clave

Hazte esta pregunta:

“Después de 3 meses aquí, ¿podré contar una historia concreta y potente en una entrevista?”

No vale decir: “Aprendí mucho”.

Algo potente suena así:

  • “Analicé datos de campañas y propuse cambios que subieron el CTR un 18%”.
  • “Ayudé a reducir tiempos de respuesta en soporte de 24 a 10 horas”.
  • “Creé dashboards en Power BI para seguimiento semanal de ventas”.
  • “Participé en screening de 120 candidatos y coordiné 25 entrevistas”.
  • “Gestioné contenido SEO que generó 8.000 visitas orgánicas en tres meses”.

Eso sí sirve para encontrar empleo.

Qué salarios puedes esperar después de unas buenas prácticas#

Una razón para elegir bien es que las prácticas pueden acelerar tu primer contrato.

No te garantizan nada, pero una buena experiencia puede marcar diferencia entre empezar en €18k o entrar en €24k, €30k o más, según sector y ciudad.

Referencias orientativas en España para perfiles junior en 2026:

  • Marketing junior: €20k a €28k.
  • Recursos humanos junior: €20k a €27k.
  • Finanzas junior: €24k a €35k.
  • Consultoría junior: €26k a €40k.
  • Data analyst junior: €28k a €42k.
  • Software developer junior: €30k a €45k.
  • Ciberseguridad junior: €32k a €48k.
  • Product analyst o product junior: €30k a €45k.

Con 2 a 4 años de experiencia, ciertos perfiles pueden llegar a €45k, €55k o €70k, sobre todo en tecnología, producto, datos, ventas B2B, finanzas o empresas internacionales.

Por eso no se trata solo de cobrar en las prácticas. Se trata de que esa experiencia te ponga en una ruta donde luego sí puedas negociar mejor.

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Cómo negociar unas prácticas remuneradas#

Mucha gente no negocia porque piensa: “Soy junior, no puedo pedir nada”. Puedes pedir, siempre que lo hagas con tacto.

No hace falta sonar agresivo. Solo profesional.

Frases útiles para preguntar por dinero

Puedes decir:

  • “¿La práctica tiene algún tipo de remuneración o ayuda económica?”
  • “¿Cuál es la compensación prevista para esta posición?”
  • “Para organizarme bien, ¿me podrías confirmar la beca mensual y el horario?”
  • “Me interesa mucho el proyecto. ¿Hay margen para ajustar la compensación según horas o modalidad presencial?”

Preguntar no te hace quedar mal. Te hace parecer una persona adulta que calcula sus tiempos.

Si te ofrecen poco, responde así

Si te ofrecen €300 por 30 horas semanales, puedes decir:

“Gracias por la información. El proyecto me interesa, pero por la dedicación semanal y los costes de transporte, necesitaría una compensación más cercana a €600. ¿Existe margen para revisarlo?”

Puede que digan que no. Bien, ya sabes dónde estás.

Si no hay margen, intenta negociar otras cosas:

  1. Menos horas.
  2. Más remoto.
  3. Horario flexible.
  4. Duración más corta.
  5. Formación pagada.
  6. Revisión de compensación al segundo mes.
  7. Carta de recomendación.
  8. Acceso a proyectos para portafolio.

No todo es salario, pero el salario importa.

Cómo convertir unas prácticas en un contrato#

Una vez dentro, tu objetivo no es solo “hacer lo que te dicen”. Tu objetivo es volverte fácil de contratar.

Eso no significa trabajar 12 horas. Significa demostrar criterio, fiabilidad y aprendizaje rápido.

Los primeros 30 días

En el primer mes, observa y pregunta mucho.

Haz esto:

  • Entiende qué métricas importan al equipo.
  • Apunta procesos y nombres.
  • Pregunta cómo se mide un buen desempeño.
  • Entrega tareas pequeñas bien hechas.
  • Pide ejemplos de trabajos anteriores.
  • No finjas saber cosas que no sabes.

Tu reputación inicial se construye con detalles: llegar a tiempo, responder claro, entregar limpio, avisar si algo se retrasa.

Días 30 a 60

Aquí empieza tu oportunidad de aportar más.

Busca pequeñas mejoras:

  • Automatizar una tarea repetitiva.
  • Ordenar una base de datos.
  • Crear una plantilla.
  • Documentar un proceso.
  • Analizar un resultado.
  • Proponer una prueba simple.

No tienes que salvar la empresa. Solo mostrar que piensas.

Días 60 a 90

En este punto, empieza a hablar de futuro.

Puedes pedir una reunión y decir:

“Me gustaría saber cómo estáis viendo mi desempeño y qué tendría que demostrar para optar a una incorporación o a una extensión remunerada.”

Esta frase es buena porque no exige, pero abre la conversación.

Si la empresa nunca responde claro, empieza a buscar fuera antes de terminar. No esperes al último día.

Qué poner en tu CV si hiciste prácticas no remuneradas#

No tienes que escribir “no remuneradas” en el CV. Lo importante es describir el trabajo y los resultados.

En vez de:

“Prácticas en marketing. Apoyo al departamento.”

Pon:

“Prácticas en marketing digital. Apoyo en planificación de contenidos, análisis de métricas en Google Analytics y creación de newsletters para una base de 12.000 contactos.”

Mucho mejor.

Usa logros, aunque sean pequeños

Si no tienes grandes números, busca indicadores:

  • Volumen: “gestioné 40 publicaciones”.
  • Tiempo: “reduje el tiempo de reporte semanal”.
  • Calidad: “actualicé documentación interna”.
  • Alcance: “colaboré en campañas para 3 mercados”.
  • Herramientas: “usé Excel, Power BI, HubSpot, Salesforce, Figma o SQL”.
  • Proceso: “coordiné entrevistas, proveedores o entregas”.

Los recruiters quieren entender qué sabes hacer, no solo dónde estuviste.

Ejemplos de bullets para CV

Para marketing:

  • Apoyé la creación de campañas de email marketing en HubSpot para una base de 15.000 usuarios.
  • Analicé métricas de tráfico orgánico y preparé reportes semanales con recomendaciones SEO.
  • Coordiné calendario de contenidos para LinkedIn, Instagram y blog corporativo.

Para datos:

  • Limpié y estructuré bases de datos en Excel y SQL para reportes comerciales.
  • Creé dashboards en Power BI para seguimiento de ventas y conversión.
  • Identifiqué patrones de abandono en usuarios y presenté hallazgos al equipo de producto.

Para recursos humanos:

  • Participé en el screening de más de 100 candidaturas para perfiles junior.
  • Coordiné entrevistas con hiring managers y candidatos.
  • Apoyé el onboarding de nuevas incorporaciones y actualización de documentación interna.

Preguntas que debes hacer antes de aceptar#

Antes de decir que sí, manda un mensaje o pregunta en entrevista. No tengas miedo.

Aquí tienes una lista directa:

  1. ¿Cuál será mi horario exacto?
  2. ¿La práctica es presencial, híbrida o remota?
  3. ¿Hay remuneración, beca o ayuda?
  4. ¿Quién será mi tutor?
  5. ¿Qué tareas haré la primera semana?
  6. ¿Qué herramientas usaré?
  7. ¿Qué objetivos tiene la práctica?
  8. ¿Cuántas personas en prácticas se incorporaron el año pasado?
  9. ¿Hay evaluaciones o feedback formal?
  10. ¿Puedo usar proyectos en mi portafolio?
  11. ¿Qué pasa al terminar la práctica?
  12. ¿Hay convenio, contrato o documentación clara?

Si no te contestan algo básico, eso ya es una respuesta.

Entonces, ¿remuneradas o no remuneradas en 2026?#

Si puedes elegir, ve primero a por prácticas remuneradas. No por orgullo, sino porque tu tiempo tiene valor.

Prioriza prácticas pagadas que tengan tareas reales, tutoría, feedback y salida profesional. Si vienen de empresas reconocidas como BBVA, Telefónica, Inditex, Cabify o Glovo, mejor, siempre que el rol encaje con tu objetivo.

Acepta prácticas no remuneradas solo si cumplen estas condiciones:

  • Son cortas.
  • Son realmente formativas.
  • No sustituyen un puesto de trabajo.
  • Te dan contactos o portafolio claro.
  • No destrozan tus finanzas.
  • Te dejan tiempo para buscar opciones mejores.

La peor práctica no remunerada es la que te mantiene ocupado, cansado y sin resultados. La mejor práctica, pagada o no, es la que te permite contar una historia concreta en tu próxima entrevista.

Regla final para decidir sin liarte#

Usa esta regla sencilla:

Si una práctica no te paga, debe compensarte con aprendizaje real, contactos reales o marca real. Si tampoco te da eso, no es una oportunidad, es mano de obra gratis.

Y si una práctica sí te paga, pero no aprendes nada y te quema, tampoco es buena. El objetivo no es solo sobrevivir unos meses, es construir una base para tu primer buen empleo.

Antes de aceptar, mira tu CV con ojos de recruiter: ¿esta experiencia hará que te llamen más? ¿Te dará mejores respuestas en entrevista? ¿Te acercará a salarios de €25k, €35k, €45k o más en unos años?

Si la respuesta es sí, puede valer la pena. Si la respuesta es “bueno, al menos hago algo”, piénsalo dos veces.

Tu primera experiencia importa, pero tu tiempo también.

Antes de enviar tu CV a prácticas o puestos junior, pásalo por el comprobador gratuito de JobRise para ver si supera filtros ATS y si comunica bien tu experiencia: revisa tu CV gratis aquí.

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Envíaselo a quien tenga la entrevista esta semana.

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